Lucas Bonačić-Dorić Bezzi

Apoyó el movimiento yugoslavo en tierras chilenas y fue defensor de los derechos de las personas inmigrantes 

lucas-bonacicLucas Bonačić-Dorić Bezzi nació en Milna, en la isla de Brač, Croacia, en 1884. En 1896 se trasladó a Chile junto a su familia y se radicó en Punta Arenas, como muchos otros croatas. Estudió en el Liceo Salesiano San José y más tarde trabajó en el Banco de Punta Arenas. Aunque fue contador de profesión, a lo largo de su vida se interesó fuertemente en el estudio historiográfico sobre la inmigración croata en Sudamérica y en la práctica del periodismo. En concomitancia con esto, fue un activo colaborador del primer diario del territorio El Magallanes y se desempeñó como director del periódico Domovina, del cual fue fundador. Participó en la creación de la Sociedad Croata de Beneficencia, el Hogar Croata y el Club Deportivo Sokol. Falleció en 1961 en Punta Arenas, a los 77 años de edad.

Punta Arenas, Iquique y Antofagasta fueron destinos privilegiados de la inmigración croata en Chile, extendida entre la segunda mitad del siglo XIX y la primera mitad del XX. El sometimiento político del pueblo croata y las penurias económicas de epidemias, como la filoxera -un parásito que afectó a la viticultura mundial-, fueron las causas de la emigración. Paralelamente, Chile estimuló la inmigración europea para la colonización y agricultura de las zonas extremas y despobladas. La emigración masiva, sumada a las tensiones políticas que el sometimiento de los Habsburgo ejerció sobre los pueblos eslavos, llevó a los croatas a buscar  formas de unión, representación y organización con sus vecinos sudeslavos. Las guerras mundiales también fueron fuente de emigración y de necesidad de cohesión política. Por medio de la denuncia y de su acción pública, Lucas Bonačić-Dorić se convirtió en un permanente defensor de la cultura y de los derechos humanos de los eslavos del sur dentro de la monarquía Austro-Húngara.

El trabajo historiográfico y literario de Bonačić-Dorić está cruzado por la preocupación acerca de la s condiciones de vida de su pueblo en Punta Arenas. Fue un verdadero patriota a favor y en defenza de la unión de los pueblos eslavos, y tuvo un permanente interés por integrar a la comunidad croata asentada en Magallanes, a la sociedad chilena, y que registró en una frase: “una raza que llegó a fundirse con la chilenidad”. Entre sus obras destacan: La monarquía de los Habsburgo, Oro maldito, Resumen  histórico del estrecho y colonia de Magallanes, y su Historia de los yugoslavos en Magallanes.

Fue un activo defensor de la independencia de los pueblos yugoslavos (eslavos del sur) y en sus columnas de opinión, en periódicos como El Magallanes y Domovina, destacó la necesidad de que su pueblo se uniera en favor de los desafíos que marcaron la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Adhirió a los principios políticos que representó el Comité de Londres y en 1916 participó en el Primer Congreso de los Eslavos del Sur realizado en Sudamérica, en la ciudad de Antofagasta, como delegado del Comité Dalmacia. Allí denunció el sometimiento de serbios, croatas y eslovenos ante la monarquía de los Habsburgo y reclamó la independencia del Estado yugoslavo. Durante la Segunda Guerra Mundial participó en el órgano ad hoc de los Eslavos del Sur (La Defensa Nacional Yugoslava), ligado a las fuerzas aliadas, en defensa de los derechos de sus compatriotas y de su independencia.

En 1929, la lucha por la creación de un Estado yugoslavo logró sus objetivos, pero solo de manera transitoria a causa del estallido de la Segunda Guerra Mundial. Al término del conflicto, Yugoslavia se convirtió en un Estado plurinacional. Lo que no alcanzaría a saber Lucas Bonačić-Dorić segado por el yugoslavismo integral, fue que entrada la década de los 90, la hegemonía de los serbios sobre Yugoslavia llevaría a las repúblicas de Croacia y Eslovenia a declarar su independencia del resto de la federación yugoslava, dando paso a su disolución, en medio de conflictos bélicos que enfrentaron a la población croata, bosnia musulmana, serbia y albanesa kosovar.

En Chile, los inmigrantes croatas se han integrado a la sociedad y a la cultura nacional sin perder su identidad de origen. Se estima que, en la actualidad, la comunidad croata alcanza los doscientos mil descendientes. La lucha por la preservación de la cultura de los croatas por la que trabajó intensamente Lucas Bonačić-Dorić se ve reflejada en instituciones de larga tradición, como son el Club Croata de Punta Arenas, la Sociedad Croata de Socorros Mutuos y el Club Deportivo Sokol, entre otros.

Fuente: Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH). 2013. Defensoras y Defensores de Derechos Humanos. Recuperado el 21 de Agosto de 2014 de http://www.indh.cl

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s